El rezago no es de las empresas.
Es del software que se les vende.
El 95.5 % de las unidades económicas del país son micro y emplean a cuatro de cada diez trabajadores. Sólo el 22.3 % usa una computadora. La conclusión fácil es que les falta capacidad; los datos apuntan a un hueco de producto.
Cuando se habla del atraso tecnológico de la empresa mexicana, la explicación de cabecera es la del empresario: no invierte, no sabe, no quiere. Los Censos Económicos de 2024 permiten mirar el mismo fenómeno desde el otro lado del mostrador, y la fotografía que devuelven es distinta.
En 2023 operaban en México 5 451 113 unidades económicas del sector privado y paraestatal, con 27.8 millones de personas trabajando en ellas. De ese total, el 95.5 % eran micro —de cero a diez personas—, empleaban al 41.5 % de la gente ocupada y aportaban el 17.1 % de los ingresos.1
Es decir: cuatro de cada diez personas que trabajan en este país lo hacen en un establecimiento de menos de once personas. No es un segmento marginal. Es la forma dominante de la economía mexicana.
El dato que nadie quiere ver
El uso de internet reproduce el escalón casi punto por punto: 23.5 % en las micro contra 82.1 % en las pequeñas.1 No es una pendiente, es un acantilado. Entre pasar de diez a once empleados y adoptar una computadora hay una correlación de sesenta puntos porcentuales.
La lectura cómoda es que la microempresa no adopta tecnología. La lectura incómoda es preguntarse qué tecnología se le ofreció.
El salto que el mercado nunca construyó
Un sistema de gestión pensado para una cadena con once sucursales no se instala en una fonda de seis personas. No por precio —aunque también—, sino por forma: supone un área de sistemas que no existe, un catálogo maestro que nadie mantiene, una capacitación que nadie da y un flujo de trabajo que la operación real no sigue.
Cuando ese sistema falla, la conclusión que queda escrita en el acta es que la microempresa «no estaba lista». Rara vez se registra la posibilidad contraria: que el producto no estaba hecho para ella.
El escalón entre 22.3 % y 86.2 % no describe una diferencia de voluntad. Describe un hueco de producto.
La venta por internet lo confirma desde otro ángulo. Sólo el 5.5 % de las unidades económicas del país vendió en línea en 2023, y dentro de las micro la proporción cae a 4.4 %, frente a 27.9 % en las pequeñas y 33.4 % en las medianas.1 El canal existe, es barato y lleva veinte años disponible. La barrera no es el acceso.
Qué encontramos en la operación real
En los diagnósticos que hemos hecho en hospitalidad, el patrón se repite con una regularidad que dejó de sorprendernos: el negocio sí produce datos. Los produce todo el día. Están en la comanda de papel, en el cuaderno de la caja, en el mensaje de WhatsApp donde el encargado reporta el corte, en la libreta donde se anota a quién se le fía.
Lo que no existe es el lugar donde esos datos se convierten en una decisión. Nadie sabe qué platillo deja margen y cuál lo consume, porque el precio se puso calculando y no midiendo. Nadie sabe por qué faltaron seiscientos pesos, porque no hay forma de reconstruir la noche.
Ese hueco no se llena con más software. Se llena con software que empiece donde la operación ya está, no donde el manual dice que debería estar.
La consecuencia de medir mal el problema
Hay un dato más en el mismo comunicado que suele pasar inadvertido y que conviene leer junto a los anteriores: en las unidades económicas micro, el nivel de estudios predominante del personal ocupado es la educación básica, con 41.3 %, mientras que en las pequeñas, medianas y grandes predomina la educación media superior, con 39.8, 38.2 y 35.9 % respectivamente.1
Dicho de otro modo: el mismo escalón que separa a quien tiene computadora de quien no la tiene separa también a quien terminó el bachillerato de quien no lo terminó. Son la misma frontera vista dos veces. Y ninguna de las dos se cruza vendiéndole a la microempresa una licencia más cara.
Diseñar para el 95.5 % de las unidades económicas del país no es filantropía ni nicho. Es, en términos estrictos de mercado, el segmento más grande que existe en México y el peor atendido. Ahí es donde decidimos trabajar.
Fuentes
- INEGI. «Estadísticas a propósito del Día de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas». Comunicado de prensa 71/25, 25 de junio de 2025. Datos de 2023, con fuente en los Censos Económicos 2024, resultados oportunos. Consultar el comunicado.
- INEGI. Censos Económicos 2024. Programa y resultados.